Queso Ricotta: Origen, características, nutrientes, tipos y elaboración

El Ricotta es un derivado lácteo difundido a nivel mundial y pionero en la realización de diversas recetas dulces y saladas. En ocasiones, el queso Ricotta es confundido con el Quark o Requesón.

Origen del queso Ricotta

Origen del queso Ricotta

Posee su origen en las comarcas de Cerdeña, Calabria, Lacio, Sicilia, Piamonte, Venecia y Lombardia (Italia) en el año 1996, aunque en cada una de estas regiones se elaboraba de forma distinta. En la actualidad se fabrica en todo el continente europeo y en los Estados Unidos de América.

Características del queso

Características sobre el queso Ricotta

Este producto posee texturas, sabores y olores que lo conllevan a estar bajo refrigeración.

Algunas de las características del queso Ricotta, son:

  1. Materia prima: Leche de vaca o de oveja.
  2. Textura: Alimento fresco, granulado, suave, cremoso y sin corteza (opcional).
  3. Sabor: Insípido.
  4. Olor: Lechoso.
  5. Tonalidad: Blanca.
  6. Representación: El queso Ricotta posee una forma de cesta debido a los moldes que se emplean en su elaboración.
  7. Tiempo de consumo: Una semana

Tipos de quesos Ricotta

De acuerdo a los ingredientes (leche de vaca, oveja o búfala), técnicas, estilos (dulce, salado, seco, fresco, ahumado, sin ahumar u horneado), elaboración y zona geográfica, existen diferentes tipos de quesos Ricotta.

Queso Affumicatta

Tipo de queso con tonalidad marrón claro y sabor muy peculiar.

 Queso Ricotta Infornata

Este es el único que posee corteza ya que se lleva al horno. Se elabora con sal marina y tiene una tonalidad parda rojiza.

Queso Scanta

A través de su proceso de salinidad y acidez, consigue un sabor picante muy fuerte y amargo.

Valor nutricional del queso

Por cada 100 gr de queso Ricotta se obtiene 174 calorías. También posee calcio, fósforo, vitamina A, B y D.

Preparación del queso Ricotta

Preparación del queso Ricotta

El queso Ricotta es un producto que es utilizado en platos italianos dulces y salados. A continuación los pasos a seguir para su elaboración.

Cubrir un colador con una gasa

Hallar un colador de malla, cubrir con una gasa y colocar encima una taza que debe ser un poco más grande que él.

Calentar la leche

En una olla agregar leche entera, nata y  sal, llevar a fuego medio alto y mezclar hasta conseguir una temperatura de 93 grados centígrados. Cuando esté caliente, retirar la olla de la cocina. Si se llega a pasar la cocción no se logrará la textura típica de un queso Ricotta.

Dejar reposar

Conservar la preparación en reposo por un tiempo de 10 a 20 minutos para hacer que la cuajada se separe del suero.

Colar la cuajada

Si la masa flota en la superficie y el suero se quede en la parte de abajo, verter la preparación en el colador y dejar que derrame todo el líquido por 30 minutos. Este punto determina la textura del queso; 10 minutos para un producto de consistencia cremosa y una hora para un Ricotta seco.

Envasar el queso

Agregar la cuajada en otro envase y llevarla a la nevera.

La realidad del queso

Según diversos queseros, el Ricotta no es un queso ya que proviene del suero de leche y no pasa por un proceso de curación o tiempo de maduración.

 ¿Sabías qué?

Algunos fabricantes de queso Ricotta tienden a añadir a la mezcla hierbas, especias, azúcar y sal ya que este alimento no posee mucho sabor.